La producción de espermatozoides ocurre dentro de
los testículos en unos tubos muy delgados que se encuentran plegados. Para que
puedan salir deben recorrer un largo camino. Los espermatozoides se desplazan
por un conducto que llega primero a las vesículas seminales y después a la
próstata. En estos dos órganos se agregan algunas sustancias que favorecen su
movilidad, formando un líquido espeso, de color blanco, llamado semen. Para que
pueda salir el semen, el pene aumenta de tamaño y se pone duro. A esto se le
llama tener una erección.
Los niños saben muy bien lo que son las erecciones,
pues las tienen de vez en cuando desde que nacen.
Cuando el aparato sexual madura las erecciones
ocurren con mayor frecuencia, durante más tiempo y pueden terminar con la
salida del semen, lo cual se acompaña de una sensación placentera llamada
orgasmo. A la expulsión de semen a través del pene se le llama eyaculación. Es
frecuente que las primeras veces que un adolescente eyacula lo haga mientras
está dormido; por eso a este tipo de eyaculaciones se les conoce como “sueños
húmedos”. Es importante que los niños sepan que en algún momento esto les va a
ocurrir y que, al igual que la menstruación en las niñas, es un fenómeno
natural. Es la manifestación más clara de que su aparato sexual está madurando.
La producción de espermatozoides es una de las
funciones más importantes del aparato sexual de los hombres, ya que son estas
células las responsables de fecundar al óvulo para que se inicie un embarazo.
Más o menos, en cada eyaculación, se expulsan de 200 a 300 millones de
espermatozoides, contenidos en 2.5 a 4 ml de líquido.



No hay comentarios:
Publicar un comentario