miércoles, 28 de noviembre de 2012

El adulto...

  • Pretende y desarrolla una vida autónoma en lo económico y en lo social.
  • Cuando tiene buena salud, está dispuesto a correr riesgos temporales de entrega corporal en situaciones de exigencia emocional
  • Puede y desea compartir una confianza mutua con quienes quieren regular los ciclos de trabajo, recreación y procreación, a fin de asegurar también a la descendencia todas las etapas de un desarrollo satisfactorio.
  • Posee un concepto de sí mismo como capaz de tomar decisiones y autodirigirse.
  • Juega un papel social, que conlleva responsabilidades desde el punto de vista económico y cívico.
  • Forma parte de la población económicamente activa y cumple una función productiva.
  • Actúa independientemente en sus múltiples manifestaciones de la vida.
  • Su inteligencia sustituye a la instintividad.
  • Además de su preocupación por el Saber, requiere del Saber hacer y el Saber ser.
  • Tiene la capacidad para entregarse a afiliaciones y asociaciones concretas así como para desarrollar la fuerza ética necesaria para cumplir con tales compromisos.
  • Sus experiencias sexuales y sociales, así como sus responsabilidades, lo separan sustancialmente del mundo del niño.
  • En los últimos años de ésta etapa, se considera como alguien que enseña, educa o instituye, así como buen aprendiz. Necesita sentirse útil y la madurez requiere la guía y el aliento de aquello que ha producido y que debe cuidar

A su vez, en su papel de educando
  • Se acerca al acto educativo con disposición para aprender, responsable y consciente de la elección del tema a atender
  • Puede pensar en términos abstractos, es capaz de emplear la lógica y los razonamientos deductivos, hipótesis y proposiciones para enfrentar situaciones problemáticas.
  • Se torna de un ser dependiente a uno que autodirige su aprendizaje.
  • Aprovecha su bagaje de experiencias como fuente de aprendizaje, tanto para sí mismo como para los que le rodean.
  • Suele mostrarse como analítico y controvertible de la sociedad, la ciencia y la tecnología.
  • Regularmente rechaza las actitudes paternalistas de los educadores.
  • Mantiene una actitud de participación dinámica pero asume posiciones desaprobatorias cuando se siente tratado como infante.
  • Rechaza la rigidez e inflexibilidad pedagógica con que es tratado por los profesores que frenen indirectamente el proceso de autorrealización, aspiración natural y propia de la juventud y de los adultos en general.
  • Es buscador de una calidad de vida humana con fuertes exigencias de que se le respete su posibilidad de crecer como persona y se le acepte como crítico, racional y creativo.
  • Parte de su propia motivación para aprender y se orienta hacia el desarrollo de tareas específicas.
  • Busca la aplicación y práctica inmediata de aquello que aprende.
  • Se centra en la resolución de problemas más que en la ampliación de conocimientos teóricos.

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